Jornadas de limpieza
Limpiezas comunitarias del humedal y su entorno, de forma periódica y abierta a quien quiera sumarse.
Vecinas y vecinos que defendemos el humedal del Chirimoyo: su historia, lo que hacemos para cuidarlo, lo que hemos logrado juntos y las últimas noticias.
El humedal del Chirimoyo es una laguna urbana al norte de Orizaba, Veracruz. Es uno de los últimos espacios húmedos vivos de la ciudad: filtra agua, amortigua inundaciones y da refugio a decenas de especies de aves, anfibios y reptiles — muchas de ellas residentes y migratorias documentadas por la comunidad.
Las autoridades locales tratan al Chirimoyo únicamente como un "vaso regulador": una obra hidráulica donde se puede meter maquinaria pesada cuando se decida. Esa narrativa ignora que es un ecosistema vivo con especies protegidas, y deja la puerta abierta a intervenciones que dañan el hábitat sin protocolos de cuidado.
Que el gobierno local reconozca al Chirimoyo como un ecosistema vivo con especies protegidas y, con ese reconocimiento, active protocolos adecuados de protección y limpieza. No es un drenaje: es un humedal, y debe cuidarse como tal.
Catalogar su fauna, limpiar el humedal con jornadas comunitarias, divulgar y reforestar es la forma en que la comunidad demuestra —especie por especie, acción por acción— por qué este territorio merece protegerse.
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PLACEHOLDER — Defender y dar a conocer el humedal del Chirimoyo como un ecosistema vivo, organizando a la comunidad para cuidarlo, documentar su fauna y lograr que se reconozca y proteja. (Texto provisional — pendiente de redacción con la comunidad.)
PLACEHOLDER — Un Chirimoyo reconocido oficialmente como humedal protegido, limpio y vivo, integrado a la ciudad como un espacio natural que la comunidad cuida y disfruta por generaciones. (Texto provisional — pendiente de redacción con la comunidad.)
Texto provisional. Trabajo colectivo y abierto a quien quiera sumarse.
Texto provisional. Documentar la fauna y el humedal con rigor y de forma abierta.
Texto provisional. Proteger el ecosistema con acciones concretas y sostenidas.
Cuidamos el humedal con trabajo colectivo, ciencia ciudadana y divulgación.
Limpiezas comunitarias del humedal y su entorno, de forma periódica y abierta a quien quiera sumarse.
Salidas de avistamiento y registro de especies que alimentan el catálogo de fauna.
Comida compartida que sostiene el trabajo en jornadas y teje comunidad.
Difusión sobre el valor del humedal y por qué debe protegerse como ecosistema vivo.
Encuentros de divulgación para acercar a la gente a la fauna del Chirimoyo.
Plantación de especies nativas para recuperar y proteger el entorno del humedal.
Espacio con plantas que atraen y alimentan abejas, mariposas y otros polinizadores.
Manejo de residuos orgánicos que vuelven al suelo en lugar de a la laguna.
Encuentros para leer y pensar juntos el territorio, la ecología y la comunidad.
Una línea de tiempo de las acciones de la comunidad en defensa del humedal.
El humedal es intervenido institucionalmente para funcionar como regulador de aguas pluviales, ignorando su valor biológico previo.
Tras eventos críticos de mortandad de fauna, la comunidad fortalece su tejido social creando brigadas donde biólogos dirigen labores técnicas y vecinos aportan trabajo manual y vigilancia territorial.
Bajo la administración de Juan Manuel Diez, se otorgaron gafetes sellados por el Ayuntamiento para acreditar a los voluntarios y se facilitó maquinaria ligera para el retiro de residuos.
Se firma un convenio para reducir el impacto de las aguas residuales del municipio de Mariano Escobedo vertidas al arroyo Novillero que alimenta el humedal.
Festival educativo comunitario para visibilizar las especies nativas del humedal, con elaboración de murales artísticos e integración de estudiantes de la Universidad Veracruzana.
El Ayuntamiento entrante ejecuta una limpieza con maquinaria pesada escoltada por más de veinte elementos policiales y antimotines. La activista Any Isabel Pérez Santiago es detenida con violencia al documentar los hechos. La comunidad denuncia destrucción de nidos y ejemplares en estivación.
La comunidad interpone los amparos 177/2026 y 193/2026 para detener el uso de maquinaria pesada y exigir peritajes biológicos. Simultáneamente presenta denuncia popular ante la PROFEPA por destrucción de hábitats de especies protegidas por la NOM-059-SEMARNAT-2010.
La comunidad lleva la educación ambiental a los parques urbanos de Orizaba para estrechar lazos vecinales y continuar exigiendo un plan de manejo que priorice la vida silvestre.
Publicación del catálogo de aves y anfibios documentados en el humedal.